Desde El Dovio, municipio cafetero del norte del Valle del Cauca, los estudiantes de la Institución Educativa José María Falla demuestran que la educación rural puede transformar comunidades enteras. Con proyectos agrícolas y pecuarios que funcionan como empresas reales, estos jóvenes producen, venden y aprenden haciendo.
El modelo es parte de las Asociaciones de Futuros Agricultores (AFA), programa impulsado desde 2016 por la Gobernación del Valle del Cauca con apoyo inicial de la Unión Europea. Hoy, este enfoque educativo contribuyó a que el departamento obtuviera el primer lugar en el Reto Nacional por la Educación 2025 de Colombia Líder, en la categoría de departamentos especiales.
Producción que nace en las aulas
La institución cuenta con una biofábrica donde los estudiantes elaboran abonos orgánicos para fertilizar sus propias unidades productivas, logrando autosuficiencia y sostenibilidad ambiental.
En ganadería, los jóvenes alimentan el ganado con bloques multinutricionales que ellos mismos fabrican, alcanzando una producción superior a 1.500 kilogramos de carne al año.
El proyecto Café La Pola, con 16 años de trayectoria, produce más de 112 kilogramos de café variedad Castillo. En alianza con el Comité de Cafeteros, los estudiantes siembran, procesan y apoyan a los campesinos de la zona para mejorar sus cultivos.
La huerta escolar abastece a la comunidad con frijol, maíz, hortalizas y plantas medicinales. Lo que cosechan, lo venden. En porcicultura, producen más de 50 lechones de cría al año.
Un modelo que escala a nivel departamental
El Valle del Cauca cuenta actualmente con 29 Asociaciones de Futuros Agricultores legalmente constituidas y 126 proyectos pedagógicos productivos en sus instituciones educativas. Estas empresas juveniles ya están articuladas con la economía real: algunas proveen productos al Programa de Alimentación Escolar.
"Empezamos a hacer un proceso de huertas escolares y ya los convertimos en asociaciones juveniles, en empresas juveniles", destacó la gobernadora Dilian Francisca Toro al recibir el reconocimiento de Colombia Líder el pasado 10 de diciembre en Bogotá.
El premio también reconoció el Proyecto Institucional de Lectura, Escritura y Oralidad (PILEO), que ha impactado a más de 110.000 estudiantes en 148 instituciones educativas de los 34 municipios no certificados del departamento, así como la Estrategia de Educación Socioemocional.
El sueño que sigue
Los estudiantes de la José María Falla tienen un objetivo claro: contar con su propia granja para consolidar lo que ellos llaman "el paraíso que nos merecemos". Mientras tanto, siguen demostrando que en el campo también se construye futuro.













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