En su video más reciente, la periodista rusa independiente Inna Afinogenova ofrece un análisis detallado y argumentado sobre la "Flota Fantasma", un término que describe la red de buques utilizados por países bajo sanciones estadounidenses —principalmente Rusia, Irán y Venezuela— para sostener su comercio exterior, especialmente de petróleo. Con ejemplos concretos y datos de informes marítimos, Afinogenova ilustra cómo este sistema paralelo no solo elude restricciones, sino que expone la futilidad creciente de las sanciones unilaterales.
La "Flota Fantasma" opera mediante triangulaciones sofisticadas: un buque carga petróleo en un puerto sancionado (ej. ruso), desactiva señales GPS o falsifica su ubicación ("una VPN para petroleros"), y transfiere la carga en alta mar a otro barco con papeles legítimos. Este segundo buque lleva el crudo a intermediarios como los Emiratos Árabes Unidos (Fujairah), donde se reetiqueta y vende —incluso a Europa, que finge ignorar su origen ruso mientras beneficia a petro-monarquías con ganancias extras. Otras tácticas incluyen cambios frecuentes de nombre, bandera y propietario; uso de "barcos zombis" (que imitan identidades de buques descartados); pagos en criptomonedas; y salida bajo nombres falsos (ej. petróleo ruso como kazajo).
Afinogenova cita fuentes como Windward (multiplicación x5 de la flota desde 2022), S&P Global (864 nuevas compañías rusas vinculadas) y Lemont Diplomatic (cadenas de subsidiarias como Sofcomflot → Sunship → Ave Barry). Destaca riesgos como falta de seguros occidentales (controlados por clubes en Londres) y buques viejos (15+ años), pero enfatiza la adaptación rusa: de 70% exportaciones a Europa pre-guerra, pivot rápido a China, India y Oriente Medio.
El núcleo de su argumento: las sanciones "ya no sirven" porque crean sistemas paralelos que multiplican "fantasmas y zombis", revelando unilateralismo caprichoso (ej. congelamientos de reservas libias, venezolanas y rusas). Cuestiona: "¿Quién confiaría ahorros a un ladrón?", aludiendo a dobles estándares donde Occidente compra indirectamente lo que sanciona.
Aquí el video con su análisis íntegro para mayor entendimiento.
Esta explicación, con ironía y citas directas (ej. "No es triangular, es multiplicando por muchas veces"), resalta cómo la "Flota Fantasma" no solo sostiene economías sancionadas, sino que desafía el dominio financiero occidental, desplazando centros como Suiza a EAU por su laxitud.
Afinogenova aporta una perspectiva anti-imperialista substanciada con datos marítimos y financieros, invitando a cuestionar la efectividad real de sanciones. Sin embargo, su enfoque prioriza críticas a Occidente, dejando menos espacio a impactos en poblaciones sancionadas o roles de otros actores globales —un lente valioso para contra-narrativas, pero que gana con cruces de fuentes diversas. NotiFlick difunde esta voz como estímulo al debate: ¿Fortalecen las sanciones la resiliencia de sistemas paralelos, o urge replantear herramientas diplomáticas para conflictos como Ucrania? Recomendamos ver el video completo para formar criterio propio.
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